...¿Cómo estamos para subir y bajar gradas?,... ¿tenemos que agarrarnos del pasamanos?,... siempre jugando futbol los domingos pero, ¿no llegamos ni al medio tiempo?,... ¿nos cuesta un poquito salir del carro?,... ¿le cuesta caminar bien después de jugar en el suelo con sus hijos?,... el D.J. y el baile estaban buenos, hasta que de nuevo le "tronó" la rodilla, ¿verdad?,... ya no lo veo en el equipo de basket ni en volleyball… ¿que se le traba e inflama la rodilla dice?... ¡que pena lo de su viaje de compras a Miami!… ¿no pudo caminar mucho?...
Las diferentes actividades de la vida diaria y el deporte imponen mucho estrés sobre las articulaciones de nuestro cuerpo, ocasionando que algunas de ellas se dañen por sobrecarga de peso, fricción, golpes, deporte, esfuerzo físico, etc. Dentro de las articulaciones hay estructuras o componentes anatómicos que al dañarse o inflamarse producen alteraciones en la función articular con sensación de dolor que puede ser ocasional o convertirse en continuo si no se da un tratamiento apropiado a la lesión original. La artroscopía nos permite hacer un diagnóstico preciso y dar un tratamiento inmediato a la mayoría de lesiones articulares; nos sirve también para obtener información de la situación real de una articulación, evaluar su estado funcional, el desgaste del cartílago, y lo que es mas importante, nos ayuda a escoger el tratamiento más adecuado para devolver la articulación a la normalidad.
A continuación veremos algunos ejemplos de lesiones articulares que puede ser diagnosticadas y exitosamente tratadas por artroscopia. Estas lesiones pueden manifestarse de muchas y variadas maneras, pero la persona que sufre de un problema articular sabe y siente que "algo no está bien" con su rodilla, hombro, tobillo, etc. y debería atender esta situación antes de que el daño articular sea mayor e irreversible.
SINOVITIS. La irritación continua de la cubierta interna de cualquier articulación puede ocasionar una excesiva producción de líquido sinovial, lo que la vuelve dolorosa e impide su normal movilización. Hay sensación de pesadez y puede aparecer cojera si el problema es en la rodilla.
LESION DE LIGAMENTOS Y MENISCOS. La ruptura de estos elementos articulares puede producir lesiones en otros componentes de la misma articulación; por ejemplo, el daño de los ligamentos de la rodilla, produce inestabilidad articular que ocasiona la lesión de uno o de ambos meniscos e irritación interna, manifestándose con dolor, enllavamiento y sensación de inseguridad; además, hay incapacidad de practicar deporte o hacer ejercicio por el dolor y la inflamación que aparecen durante o después de la actividad física. Hay una constante sensación de temor y desconfianza.
ARTRITIS Y ARTROSIS. Nuestra población de la tercera edad y aquellos que han trabajado duro para mantener y ver crecer una familia, con frecuencia presentan dolor de caderas y sobre todo de rodillas, que usualmente empieza en una de ellas y luego ocurre en la otra ya que la recargan para proteger la rodilla enferma. La sensación de dolor, "de algo caliente y punzante" dentro de la rodilla, la dificultad para iniciar la marcha, subir y bajar gradas, sensación de "tronido" e inseguridad al caminar y la disminución de la actividad diaria, pueden ser indicativos de ruptura de meniscos o pérdida del cartílago articular por desgaste, lo cual vemos con mucha frecuencia y en cuyo caso reemplazamos las superficies articulares gastadas, inservibles y dolorosas por unas superficies resistentes y durables, que de inmediato permiten regresar a una vida activa y sin dolor.
SINOVITIS DEL TOBILLO. Hay personas que sufrieron un “doblón” o esguince de tobillo, pero que pasan varias semanas e incluso meses, con persistencia del dolor e inflamación y tienen dificultad para hacer ejercicio, inclusive caminar. Tienen un tobillo aparentemente normal, pero que limita sus actividades diarias y deportivas.
Como dijimos anteriormente, estos son sólo ejemplos de lesiones articulares con sus manifestaciones clinicas mas frecuentes.



